Consejos de mantenimiento
El principal problema de los silenciosos es la condensación del agua producida por la combustión, especialmente si el vehículo permanece largo tiempo sin ser usado o sólo realiza trayectos cortos Al no alcanzar el silencioso la temperatura suficiente el agua depositada no se evapora convenientemente, lo que produce oxidación y rotura.
En los trayectos cortos se producen mayores oxidaciones que en los largos.
Los trayectos largos y el uso frecuente del vehículo ayuda a aumentar la durabilidad del silencioso.
Por otra parte los trayectos cortos y el uso intermitente del vehículo incentiva la oxidación y por lo tanto anticipa su deterioro.
La conducción deportiva produce fuertes vibraciones mecánicas que afectan directamente al silencioso.
Es imprescindible, siempre que se sustituya un silencioso, cambiar las gomas y soportes asociados. Estos pueden haber cedido anteriormente y esto puede aumentar la movilidad y vibración del nuevo silencioso y ser causa de rotura anticipada.
Es recomendable medir las emisiones del vehículo una vez al año para comprobar que se encuentran por debajo de las vigentes en la Normativa aplicable. |