Consejos de mantenimiento
Observar grietas o roturas en partes o componentes de la llanta hacen que ésta quede fuera de servicio. Nunca suelde una llanta
Las llantas deben estar tratadas con pinturas anticorrosión y limpias, especialmente en las zonas de contacto.
Si existen partes de la llanta que no acoplan con perfección generalmente éstas estarán dañadas o rotas. Verifique los componentes, las uniones de las pestañas y las posibles roturas o grietas.
En el caso de utilizar presiones demasiado elevadas consulte con el fabricante de la llanta.
En el caso de detectarse pérdidas en la unión neumático/llanta no olvidar comprobar las soldaduras circunferenciales y radiales.
Verifique la identificación estampada en la llanta para determinar el diámetro correcto de la misma.
Verifique que el diámetro de la llanta coincide con el del neumático. El tamaño del neumático aparece moldeado en la banda lateral del mismo.
Evite los golpes de los neumáticos sobre pavimento irregular, agujeros en la vía o bordillos. Estos golpes pueden deformar o romper la llanta provocando un comportamiento irregular de la dirección, que podría poner en peligro su propia seguridad. Haga revisar las llantas en cada cambio de neumático y reemplace las llantas defectuosas.
En el caso de adquirir llantas distintas a las originales de su vehículo, debe tener en cuenta que una combinación inadecuada puede dañar tanto los neumáticos como las llantas y podría causar graves daños para ambas piezas. |