¿Qué ocurre cuando los neumáticos no llevan la presión adecuada?

Ya sabes que siempre te recordamos que compruebes periódicamente la presión de los neumáticos de tu coche. No lo decimos por decir: en realidad, circular con cubiertas demasiado o poco infladas tiene consecuencias negativas para la conducción y, por tanto, para la seguridad.

¿Sabes lo que pasa cuando los neumáticos tienen poca presión? Que el vehículo se vuelve menos manejable y puede sufrir peligrosos sobrevirajes o subvirajes. Además, las cubiertas se desgastan de manera irregular, por lo que crecerá el riesgo de sufrir un reventón. La distancia de frenado también aumenta, mientras que la resistencia al aquaplaning disminuye y el consumo de combustible sube.

Si los neumáticos van demasiado inflados, la superficie de contacto con el asfalto disminuye, por lo que su adherencia empeora. También se pierde parte de la capacidad de absorción de las irregularidades del terreno, por lo que la conducción se vuelve más incómoda. El desgaste de la banda de rodadura se acelera en este caso, al igual que el de las suspensiones.

Si controlas habitualmente la presión de los neumáticos, mejorarás tu seguridad, comodidad y además ahorrarás. Merece la pena planteárselo, ¿no crees?

Vulco es el médico de cabecera de tu vehículo. Encuentra aquí tu taller Vulco más cercano.

Fuente: Mapfre.

 


Buscar

Categorías

Archivo

Etiquetas